Banjo: Recompiled es uno de los proyectos más ambiciosos dentro de la preservación del videojuego clásico. Basado en la tecnología N64: Recompiled, este proyecto recompila estáticamente Banjo-Kazooie de Nintendo 64 para convertirlo en un port nativo moderno, dejando atrás la emulación tradicional.
El resultado es una versión que se ejecuta directamente en hardware actual, con mejoras técnicas profundas, soporte para mods y una fidelidad absoluta al juego original. El motor de renderizado RT64 es el encargado de ofrecer altas tasas de refresco, soporte widescreen y efectos gráficos avanzados.
Importante: El proyecto no incluye ningún asset del juego. Es obligatorio disponer de la ROM original Banjo-Kazooie USA 1.0 para generar el ejecutable.
Descargar Banjo: Recompiled
Las versiones oficiales del proyecto pueden descargarse desde su repositorio en GitHub a través del siguiente botón:
Características principales
- Port nativo recompilado: No utiliza emulación, lo que optimiza el rendimiento.
- Alta tasa de refresco: Juega a 60fps o más sin acelerar la lógica del juego.
- Soporte Moderno: Compatible con resoluciones Widescreen y Ultrawide.
- Latencia mínima: Respuesta instantánea en el control, superior a cualquier emulador.
- Multiplataforma: Disponible para Windows, Linux, Steam Deck y macOS.
Soporte de mods
Banjo: Recompiled incluye un potente sistema de mods. Aunque la integración con Thunderstore está en camino, ya puedes disfrutar de grandes proyectos de la comunidad.
Mods destacados
- BK Jiggies of Time: Un crossover masivo con Ocarina of Time. Descargar aquí.
- BK Nostalgia 64: Ajustes de calidad de vida y correcciones. Descargar aquí.
- BK Reloaded Texture Pack: El pack definitivo de texturas en alta resolución. Descargar versión RTZ.
Cómo instalar mods y packs de texturas
- Inicia Banjo: Recompiled.
- Accede al menú superior de Mods.
- Arrastra el archivo del mod (.zip o .rtz) directamente sobre la ventana.
- Alternativamente, usa el botón Install Mods.
Una nueva forma de jugar Banjo-Kazooie
Banjo: Recompiled demuestra cómo la recompilación estática puede convertirse en una alternativa real a la emulación. Mantiene intacta la jugabilidad, el ritmo y la personalidad del clásico de Rare, pero elimina las limitaciones técnicas del hardware de 1998.
Para muchos jugadores de la comunidad, esta es ya la mejor forma de jugar Banjo-Kazooie hoy en día y un ejemplo claro del futuro de la preservación del videojuego clásico.

