La primera PlayStation ganó la generación de los 32 bits no tanto por su potencia bruta sino siendo la más lista: barata, con buenas herramientas de desarrollo y con estudios que sabían exprimir hasta el último byte de sus 2MB de RAM principal. Precisamente por eso llama tanto la atención lo que ha aparecido en la escena modder: un mod que multiplica esa memoria por ocho, llevándola hasta los 16MB.
Aquí tenéis el mod en funcionamiento, mostrado paso a paso:
De 2MB a 16MB: qué cambia exactamente
La PS1 original monta cuatro chips de 512KB que suman los 2MB de RAM de toda la vida, la cifra sobre la que se diseñó absolutamente todo: código, texturas, animaciones, buffers de sonido y lógica de juego tenían que convivir en ese espacio tan reducido. El mod sustituye esos chips por ocho módulos EDO de 2MB cada uno, muchos de ellos reciclados de memorias de PC antiguas, organizados en dos bancos de 8MB que suman los 16MB finales.
No es un mod de enchufar y listo. La PlayStation no tiene ningún slot pensado para ampliar memoria, así que el trabajo se hace directamente sobre la placa base: se retiran los chips originales, se sueldan los nuevos, se añade cableado adicional y, en algunos casos, hay que cortar pistas. Es una intervención de nivel experto, con soldadura fina, aire caliente y mucha paciencia, en la línea de otras modificaciones de la consola que ya hemos visto por aquí, como la instalación del PSIO.
No todas las PlayStation son iguales
Sony revisó varias veces la placa de la PS1 a lo largo de su vida, y eso afecta directamente a la viabilidad del mod. Por ahora funciona mejor en los modelos más tempranos, especialmente los basados en la placa PU-8, que además son los favoritos habituales de la comunidad modder. Si tenéis dudas de qué revisión tiene vuestra consola, echad un vistazo a nuestra guía de los distintos modelos de PS1, donde repasamos las diferencias entre las SCPH-1001 y las últimas 9002.
¿Mejora esto mis juegos de toda la vida?
Aquí toca bajar las expectativas: no, al menos no de forma automática. Los juegos comerciales se programaron y testearon para el mapa de memoria original de 2MB, así que no saben que esa RAM extra existe y no van a usarla por arte de magia. Algunos títulos podrían funcionar sin problema en una PS1 modificada, pero otros pueden comportarse de forma rara, colgarse a medias o directamente no arrancar, porque el código hace suposiciones sobre cómo se organiza la memoria que ya no se cumplen con el nuevo layout. Vamos, que esto no es un mod milagro que os vaya a subir el framerate ni a limpiar texturas de la noche a la mañana.
Donde de verdad brilla: la escena homebrew
El público objetivo de este mod es otro: desarrolladores homebrew, gente haciendo demos técnicas y quienes trabajan en ports (como el de Super Mario 64 en ps1). Con ocho veces más memoria de trabajo, se pueden cargar más assets antes de empezar un nivel, mantener más datos en RAM en vez de tirar constantemente del CD, y experimentar con escenas más grandes o pools de texturas más generosos sin chocar tan rápido contra el techo de memoria original. La CPU y la GPU siguen siendo las mismas, con sus mismas limitaciones, pero la presión sobre la RAM deja de ser el cuello de botella de siempre.
De hecho, esta filosofía de "quitarle límites de memoria a la PS1 para que el software pueda hacer más cosas" no es nueva del todo: proyectos como PsyDoom ya juegan con ampliar la memoria de la unidad de sonido de la consola de 512KB hasta 16MB de forma configurable, precisamente para permitir mapas más complejos. Y si nos vamos a otras consolas de la época, la Sega Saturn tenía sus propios cartuchos de ampliación de memoria hasta 4MB para ciertos juegos, así que la idea de "más RAM para sacarle más partido al hardware clásico" tiene bastante recorrido en el mundo retro.
En resumidas cuentas
El mod de 16MB de RAM para PlayStation 1 no es un interruptor mágico de rendimiento ni algo que la mayoría de propietarios deberían plantearse hacer en casa. Es difícil, específico y con riesgo real de dejar la consola inservible si algo sale mal. Pero para la escena homebrew es una noticia como pocas: ports más ambiciosos, motores nuevos con más sistemas activos a la vez, y demos técnicas que ya no tienen que pelearse constantemente contra el techo de los 2MB. La PS1 sigue siendo la PS1 de siempre, misma CPU, misma GPU, mismas raíces en CD-ROM. Pero con 16MB de RAM, tiene bastante más margen para pensar.

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