El salseo de la guerra de ventas de PS5 contra Switch 2 trae discusiones y predicciones de cada gurú que llevamos dentro. Cada tuit, cada foro, desata una tormenta de cifras parciales y predicciones salvajes sobre quién llevará la corona esta vez. Pero antes de lanzarnos a especular con lo último, dejemos que la historia nos dé una lección brutalmente divertida: las guerras de consolas de 8 a 32 bits fueron un circo de titanes donde Nintendo solía ser el elefante en la habitación —dominador absoluto en Japón y Norteamérica—, Sega se las arreglaba para brillar en rincones olvidados como Europa y Brasil, y PlayStation irrumpió como un meteorito global que lo cambió todo. Viajemos al pasado explicando por qué cada mercado fue un campo de batalla único.
La era 8 bits: Mario rescata la industria, Sega sobrevive a base de colores
Corría 1983 y el mundo de los videojuegos yacía en ruinas tras el crash americano. Nintendo entró en escena con la NES/Famicom y Super Mario Bros., un salvavidas que inunda EE.UU. con 34 millones de unidades y Japón con 19 millones más, gracias a un marketing genial, y unos acuerdos dictatoriales, que convirtió los salones de las casas en templos arcade-domésticos. Europa cedió menos (unos 8 millones), pero ahí Sega contraatacó con la Master System: 7 millones vendidos, impulsados por clones de Tectoy, hasta la actualidad, en Brasil que suman otros 8 millones fabulosos, mientras Nintendo patinaba con los formatos PAL A y B. En portátiles, Game Boy es un tanque imparable mundialmente, dejando a Sega Game Gear lamentandose por sus ventas, a causa de su batería volátil, fuera de Japón y Europa.
16 bits: Sonic acelera y se acerca, pero los RPGs japoneses dictan sentencia.
La fiebre de los 16 bits fué un duelo mítico: Sega se adelantó con Mega Drive/Genesis y Sonic the Hedgehog, un erizo azul que enamora a los jóvenes y adolescentes de EE.UU. y Europa, donde el marketing agresivo y los juegos deportivos la coronan como reina. En Japón, sin embargo, es territorio SNES/Super Famicom: 17 millones de unidades para Nintendo, alimentadas por RPGs épicos como Dragon Quest y Final Fantasy que los fans devoraban en masa, dejando Mega Drive en modestos 3,5 millones. PC Engine brilla solo en el Sol Naciente con 8 millones (el 80% del total), puro amor local por su catálogo arcade, mientras Neo Geo AES queda como capricho de coleccionistas y jugones con mayor poder adquisitivo.
Los 32 bits: Playstation reinventa el juego, Nintendo se reinventa en el bolsillo
¡Y llega el KO! PlayStation, ninguneada y menosprecida, irrumpe en 1994, conquistando Japón (19 millones), Norteamérica (41 millones) y Europa (40 millones) con bombas como Final Fantasy VII, Metal Gear o Tekken que atraen a millones y millones de jugones de todas las edades. Nintendo tropieza con Nintendo 64 a causa de sus cartuchos caros y además, de retrasos en muchos de sus títulos. Sega Saturn (9 millones) sobrevive en Japón (6 millones) pero se estrella en occidente. Finalmente Game Boy Advance salva la papeleta para Nintendo con 81 millones en portátiles.
Conclusión:
Estas batallas retro no son solo nostalgia: revelan las preferencias eternas de cada región que podrían dictar el veredicto de PS5 vs Switch 2. Japón ama la innovación japonesa y portátiles híbridos como los de Nintendo (como SNES y Game Boy), lo que inclina la balanza hacia Switch 2 si ofrece exclusivos, RPGs y portabilidad. Norteamérica prioriza potencia gráfica y third-parties masivos (como PS1 o NES), favoreciendo a PS5 con sus bombazos. Europa busca valor económico y marketing agresivo (el reino de Sega), donde la más barata o la que ofrezca bundles irresistibles podría coronarse. Con Switch 2 apuntando a familias globales y PS5 a hardcore potentes, apuesto a un empate regional, ¡haciendo la "guerra" más reñida y divertida que nunca!