lunes, 17 de abril de 2017

Recordando los videoclubs


Muchos nacidos a finales de los 90, y ya no digo los nacidos a partir de los primeros años del 2000, quizás no recordéis lo que es un vídeoclub, o al menos, el modelo de negocio de antaño.

Porque sí, es cierto que deben existir y exiten videoclubs, pero son ya negocios modernizados, donde no sólo alquilan películas sino también ofrecen otros servicios, ya que a día de hoy vivir sólo del alquiler de películas lo veo algo complicado.

Por lo que la "esencia" de este tipo de negocios, a día de hoy no tiene nada que ver con la época de los 90, con los gloriosos Blockbuster como estandarte de negocio a lo grande, grandes cadenas de videoclub, o los típicos videoclubs de barrio, negocios que han ido aguantando poco a poco, y alguno queda aún en funcionamiento, pero no tienen ya nada que ver en número como antaño, siendo a día de hoy o negocios reformulados y actualizados, o una rara avis si siguen en funcionamiento "tradicional".

El porqué de los videoclubs y el retro iban unidos de la mano

 Básicamente, porque en esa época no se estilaba una masificación como ahora en la adquisición de videojuegos, al no ser un producto tan extendido como ahora, y la falta de maduración de mercado como a día de hoy, aparte del alto precio de los juegos en la época (8.000-9.000 pesetas de la época, con el cambio a día de hoy pueden suponer fácil más de 70€ por juego) hacía que si uno quería jugar a más juegos para su consola, sólo le quedaba una opción que era alquilar.

Pensar que uno no tenía de media más de 10 juegos por sistema, y eso ya era muchísimo, la gente normalmente tenía 4-5 juegos, que se iban cambiando con compañeros del colegio, en tiendas de videojuegos, mercadillos, etc 
El alquiler y los cambios eran dos cosas muy comunes en los 90, ya que permitían una rotación de juegos en la colección y disfrutar de muchos más juegos.

Centrándonos en el alquiler, alquilar un juego creo recordar que eran 300 pesetas, y lo podías alquilar un fin de semana entero, y jugar sin parar todo el fin de semana. Incluso, se llegaban a alquilar las consolas mismas, a precio más caro obviamente que un alquiler normal.

El catálogo de juegos para alquilar era impresionante, y ver tantos juegos a tu disposición para alquilar era una maravilla para cualquier chaval de la época. 

Lo malo, que tenía que estar el juego disponible, y ser el primero en alquilarlo, porque si alguien se te adelantaba y se llevaba el juego nuevo de turno delante de tus narices... daba rabia jaja

Yo alquilé muchos juegos, sobre todo de NES, SNES y Megadrive, y posteriormente la primera Playstation.

Descubrí muchos juegos impresionantes gracias al alquiler que posteriormente fuí adquiriendo en mi colección personal.

Y alquilar también servía para no comprarse un juego malo sin saberlo, gracias a poder probarlo antes. Recuerdo haber alquilado el Bubsy II de Megadrive, y habérmelo pasado del tirón en 20 minutos. Una estafa de juego, si lo hubiera comprado previamente hubiera tirado el dinero.

En resumen, una experiencia pasada la cual, me ha gustado compartir con vosotros, de una etapa que jamás volverá.

Un saludo!